Encuesta Migración y Democracia UDP & Feedback

Migración en Chile: una mirada crítica, pero no homogénea

 

 RESULTADOS

 

La Encuesta Migración y Democracia 2026, desarrollada por Democracia UDP y Feedback, muestra que la opinión pública combina preocupación por los efectos de la migración, reconocimiento de su aporte económico y una fuerte demanda por mayor capacidad de gestión estatal.

  • Una percepción crítica, pero con matices
    El 61% evalúa negativamente el impacto de la migración durante los últimos diez años. Sin embargo, la ciudadanía no se divide simplemente entre aceptación y rechazo: el 49% se ubica en posiciones moderadas o ambivalentes.

  • Se reconoce su aporte al mercado laboral
    El 56% considera que las personas migrantes cubren necesidades laborales relevantes para el país. La agricultura es el sector donde más se valora su contribución (67%), seguida de transporte y logística (62%) y comercio (61%).

  • El aporte económico convive con condiciones laborales precarias
    El 78% cree que las personas migrantes trabajan sin contrato con mayor frecuencia que los chilenos; el 61% percibe que sufren más discriminación y el 58% que ocupan puestos inferiores a sus competencias.

  • Existe una visión más favorable de la migración del pasado
    El 80% considera que hace 50 años el volumen de migrantes era menor, el 66% cree que ingresaban cumpliendo las reglas y el 64% estima que realizaron un aporte superior al de las olas migratorias actuales.

  • Hay convivencia cotidiana, pero poca integración comunitaria
    El contacto con personas migrantes es frecuente, especialmente entre vecinos. No obstante, el 87% señala que nunca o rara vez observa actividades comunitarias organizadas conjuntamente por chilenos y extranjeros.

  • El origen y el color de piel influyen en el trato recibido
    El 75% percibe discriminación según el país de origen y la profesión, mientras que el 64% considera que las personas migrantes de piel oscura reciben un trato peor que aquellas de piel clara.

  • Las segundas generaciones generan mayor apertura
    El 66% cree que los hijos de migrantes nacidos o criados en Chile tienen las mismas oportunidades que los hijos de chilenos. Además, el 60% confía en que contribuirán al desarrollo del país y el 57% proyecta que serán reconocidos plenamente como parte de la sociedad chilena.

  • El derecho a migrar se combina con la demanda de fronteras reguladas
    El 76% respalda el derecho de las personas a migrar para buscar mejores condiciones de vida, mientras que el 74% afirma que el Estado debe decidir quién puede ingresar al país.

  • Se exige mayor capacidad de gestión estatal
    Solo el 26% considera que el Estado cuenta actualmente con herramientas suficientes para gestionar la migración. Al mismo tiempo, el 78% cree que mejores políticas públicas podrían reducir los problemas asociados al fenómeno.

  • Mayor control no significa cerrar completamente las fronteras

    El 46% permitiría el ingreso de algunas personas y el 20% aceptaría la llegada de muchas. Solo un 6% sostiene que no debería ingresar ninguna persona migrante.

  • La principal preocupación está en los servicios públicos y la convivencia
    El 84% cree que la migración ha sobrecargado los servicios públicos, el 67% que ha dificultado la convivencia y el 65% que ha aumentado la competencia laboral.

  • Cinco perfiles reflejan una sociedad más diversa que polarizada
    El estudio identifica un 20% Pro-migración, un 25% de Moderados que aceptan, un 24% de Ambivalentes Contenidos, un 17% de Rechazo Expresivo y un 14% de Rechazo Silencioso.

    Conclusión: la opinión pública chilena no constituye un bloque homogéneo de rechazo. Entre el apoyo convencido y el rechazo sistemático existe una franja intermedia decisiva, que reconoce aportes, expresa preocupaciones y demanda una migración mejor regulada.